Benjamín Gazzolo
Benjamín Gazzolo: jerarquía defensiva para un equipo campeón
En equipos que aspiran a competir arriba, la defensa no puede improvisarse. Benjamín Gazzolo llega a Coquimbo Unido precisamente para eso: aportar certezas.
No es un proyecto ni una apuesta. Es un defensor formado, probado y con recorrido en la élite del fútbol chileno.
Un central hecho para sostener estructuras
Gazzolo juega como defensa central y su perfil responde a lo esencial del puesto: firmeza, orden y lectura del juego. Con 1,82 m de altura y perfil derecho, se impone en duelos físicos y en el juego aéreo.
Su estilo no busca adornos. Es un defensor que prioriza cerrar espacios, anticipar y resolver con claridad.
Formación sólida y crecimiento constante
Nacido en San Felipe en 1997, se formó en Unión San Felipe, donde debutó profesionalmente con solo 16 años.
En ese club dio sus primeros pasos y comenzó a destacar, incluso siendo considerado en procesos juveniles de la selección chilena.
Su desarrollo fue progresivo, sin saltos artificiales, construyendo una base sólida desde temprano.
Consolidación en Huachipato
El salto importante en su carrera llegó en 2020, cuando fichó por Huachipato. Allí se transformó en un defensor titular y acumuló más de 150 partidos oficiales, consolidándose como una pieza clave del equipo.
Durante su etapa en el club acerero, fue parte de uno de los ciclos más exitosos recientes, incluyendo el título de Primera División 2023 y la Copa Chile 2025.
Esa experiencia competitiva es uno de sus mayores activos.
Un defensor de perfil confiable
Gazzolo no necesita grandes intervenciones para destacar. Su juego se basa en la regularidad, en estar bien posicionado y en reducir riesgos.
Es un central que entiende cuándo anticipar, cuándo retroceder y cómo mantener la línea defensiva ordenada. Su impacto se mide en la estabilidad que le da al equipo.
Un refuerzo para un equipo campeón
En enero de 2026, llegó a Coquimbo Unido como agente libre tras finalizar su etapa en Huachipato, incorporándose al vigente campeón del fútbol chileno.
Su fichaje responde a una lógica clara: sumar experiencia y solidez a una defensa que debe sostener un equipo competitivo a nivel local e internacional.
Una pieza para sostener la ambición
Gazzolo no llega para adaptarse lentamente. Llega para competir desde el primer día.
En Coquimbo Unido, su rol es claro: ser una base defensiva confiable, ordenar desde atrás y aportar esa jerarquía que solo se consigue con partidos, errores y aprendizaje.
Porque hay jugadores que construyen juego…
y otros que garantizan que todo lo demás funcione.